Los sábados, Ana va al mercado central con su madre. El mercado está cerca de su casa y siempre hay mucha gente.
En el mercado hay frutas de muchos colores: manzanas rojas, plátanos amarillos y uvas verdes. Ana camina entre los puestos y mira todo con curiosidad.
—Buenos días —dice el vendedor—. ¿Qué necesita hoy?
—Buenos días —responde la madre de Ana—. Necesito un kilo de manzanas y medio kilo de fresas, por favor.
El vendedor pone las frutas en una bolsa. Ana elige tres plátanos para ella. Le gustan mucho los plátanos porque son dulces y fáciles de comer.
—¿Algo más? —pregunta el vendedor.
—No, gracias. Eso es todo —dice la madre.
Pagan y caminan a casa. Ana lleva la bolsa de plátanos con mucho cuidado. En casa, ponen las frutas en la mesa de la cocina. Ana come un plátano antes de almorzar.
Los sábados en el mercado son el momento favorito de la semana para Ana.