El sábado pasado, Camila y sus amigos fueron a la playa por primera vez del verano. Salieron de casa muy temprano para evitar el calor y el tráfico.
Cuando llegaron, el mar estaba tranquilo y el cielo estaba completamente despejado. Pusieron las toallas cerca de las sombrillas y prepararon la comida para el almuerzo.
Camila y su amiga Valeria nadaron un rato en el mar. El agua estaba fría al principio, pero después de unos minutos ya no lo notaban. Mientras tanto, los demás jugaron vóley playa en la arena.
A la hora del almuerzo, todos se sentaron juntos. Comieron sándwiches, fruta fresca y bebieron mucha agua para no deshidratarse con el calor.
Por la tarde, el viento cambió y aparecieron algunas nubes grises. Decidieron recoger sus cosas antes de que empezara a llover.
Cuando volvían a casa, cansados pero felices, Camila pensó que había sido un día perfecto. Ya tenía ganas de volver a la playa el próximo fin de semana.